Darle los tres datos que necesita un precio
Un precio solo existe para unas fechas exactas, un número de huéspedes y un lugar concreto. «Hoteles en Lisboa el mes que viene» da una horquilla; «dos adultos, del 14 al 17 de noviembre, centro de Lisboa» da precios totales.
Preguntar de dónde sale la cifra
Una buena respuesta indica si la cifra procede en tiempo real del propio sistema del hotel o de una página que el asistente leyó antes. Conviene preguntar: «¿Es ese el total en tiempo real para mis fechas, con impuestos y tasas?». Si no sabe responder, la cifra es orientativa, no un presupuesto.
Pedir el precio total, no el precio por noche
El precio por noche oculta gastos de limpieza, tasas turísticas y cargos por servicio. Hay que pedir el total de toda la estancia y qué incluye.
Reservar en el sitio web del propio hotel
La reserva más segura es la que se hace directamente con el hotel o con su cadena. Conviene pedir al asistente el enlace a la página del propio hotel para esas fechas y comprobar allí el total antes de pagar.